6 julio, 2022

TVUPRESS

Universidad Autónoma Juan Misael Saracho

La educación virtual necesita más empatía

“El aprendizaje es experiencia, todo lo demás es información” (Albert Einstein)

Presenciamos la llegada de un virus desconocido sin previo aviso, ocasionando una crisis sanitaria mundial y deteniendo el mundo para evitar su propagación, las escuelas se cerraron, así como todo lo demás. El mundo está pasando por un momento difícil, para el cual no estábamos preparados, sin embargo para no detener las labores del todo se han estado implementando alternativas virtuales lo que nos llevó a un camino directo hacia las plataformas digitales, en nuestra vida diaria, en lo académico, nos vimos  en la necesidad de acoplarnos a nuevas modalidades para adaptarnos a una nueva forma de realizar las actividades que cada uno tenía, pero de esas tantas actividades hablemos de una en especial LA EDUCACION.

Hablando de las clases virtuales, podemos decir que es una gran alternativa para seguir aprendiendo, no obstante, nos preguntamos ¿en realidad aprendemos con las clases virtuales? Talvez surja esta pregunta al escuchar día a día más noticias negativas que se refieren a la falta de paciencia de los padres, al desinterés de los niños y jóvenes a las clases virtuales, la poca economía para un aparato que permita acceder a las clases, llámese celular o computadora, la falta de conocimiento de los profesores sobre la tecnología, etc.

Se debe considerar que cada estudiante, maestro tiene una vida detrás y otras cargas con las que tiene que lidiar diariamente. Se debe apreciar el esfuerzo que hace el estudiante y el interés de poder aprender y comprender los contenidos, la difícil situación de tener un equilibrio de lo académico con las actividades familiares.

Realizamos comentarios que desacreditan a los padres sobre el maltrato y poca paciencia hacia sus hijos, sin tomar en cuenta que ellos no estudiaron, no se prepararon para ser profesores, ellos no tienen la vocación para enseñarles a leer o escribir a sus hijos como lo realizaría un profesor, no tienen estrategias planificadas para el momento de enseñanza a sus hijos , existen padres de familia que en su vida pisaron un colegio y no saben leer ni escribir, hay padres que tienen que ir a trabajar diariamente sin poder ver a sus hijos y ayudarlos en esta situación, algunos padres no tienen el dinero suficiente para poder comprar un aparato. Esta es la realidad que viven los padres de familia y es posible que existan muchos inconvenientes peores que esos ¿Estamos conscientes de esto?

Pero los padres de familia no son los únicos que día tras día tienen que afrontar estos problemas, Alguna vez te preguntaste ¿Cómo se sienten los niños, jóvenes, estudiantes con esta modalidad virtual? Es posible que no, porque para las familias de los estudiantes ya se ha hecho costumbre a verlos pasar clases en la mañana o tarde y realizar tareas el resto de tiempo que les quede. Sin embargo, es importante detenernos a reflexionar para hacernos ésta pregunta ¿Cómo se sienten?

Los niños de 6 años en adelante quienes asistían a un jardín de infantes, escuelas ya no conviven con niños de su edad, no tiene en frente a la profesora para poder preguntar la duda que se les presente, ya no realizan las mismas actividades que antes, al contrario están la mayor parte sentados en frente de una computadora o un celular viendo a la pantalla, cansados y hasta con un desinterés a las clases cumpliendo con su tarea solo por cumplir y no motivados a aprender, para los más pequeños es complicado tomar atención toda una clase completa, ellos están expuestos a las mínimas cosas que les puedan desconcentrar.

¿Qué pasa al otro lado de la pantalla? también se puede observar que algunos maestros se las ingenian con diferentes juegos para que sus estudiantes no se aburran y se motiven a aprender, como también observamos a los maestros que solo están estresados, llamando la atención y regañándolos con o sin motivo. Es importante que tanto los maestro y padres de familia hagan un consenso con los niños para poder tener una mejor empatía entre todos y juntos aprender los unos de los otros.

Los estudiantes de secundaria también están pasando una etapa difícil especialmente los promocionados en estos dos últimos años, pasar clases detrás de una pantalla no es lo mismo que estar en un aula con todos tus compañeros y la presencia del profesor para construir aquellos momentos que se atesoran toda la vida. La misma situación es vivida por los estudiantes universitarios, ya que es más complicado aún, nosotros estamos tratando de sobrellevar todo lo que se nos asigna, pero muchas veces no se tiene el tiempo necesario, la pandemia ha modificado nuestras vidas y las prioridades en nuestras familias, muchos hemos empezado a trabajar o a ayudar en el emprendimiento familiar para contrarrestar la crisis económica que vive el mundo y nuestra comunidad en particular, a la par que cada uno tiene una vida familiar y necesitamos ese tiempo el cual lo estamos olvidando por dar más espacio a las obligaciones impuestas por la virtualidad y tampoco estamos dando nuestro espacio a nuestra mente y alma que ya no funciona en su totalidad por el cansancio que estamos viviendo.

Al no estar activos físicamente empezamos a cansarnos y estresarnos con muchas cosas. Hablemos del exceso de tareas que nos obliga a estar sentados todo el día frente a una pantalla con reuniones grupales de las que es imposible zafar y a las que se les tiene que dedicar las horas que le restamos a nuestras familias, nuestra reflexión como estudiantes es ¿Mientras tengamos más tareas vamos a aprender mejor? Como estudiantes de Psicología, entendiendo el funcionamiento del cerebro, la influencia del entorno, las relaciones interpersonales y cómo éstas influyen en la motivación para aprender creemos que la respuesta es un rotundo NO.

Los estudiantes aprenderemos mejor cuando toda la sociedad en conjunto incluyendo a alumnos, padres y docentes tengamos una mejor comunicación, nos pongamos el uno en el lugar del otro y nos pongamos de acuerdo para hacer un plan para realizar las clases virtuales, eso nos seria de mucha ayuda. Pero no nos olvidemos de los docentes, porque también es necesario ver el esfuerzo que ellos hacen al tratar de hacer uso de la tecnología no todos se desenvuelven perfectamente en la virtualidad y hacen lo mejor que pueden e incluso más, hace falta sólo revisar las noticias sobre los profesores en las que se refleja que ellos tampoco están teniendo una buena experiencia sobre esta modalidad virtual, algunos de ellos son de la tercera edad y nunca en su vida habían estado tanto tiempo frente a un computador o celular sin mencionar que muchos de ellos nunca habían usado uno, es así que enseñar a través de una computadora se les complica ya que aplicar las estrategias de enseñanza conocidas para la modalidad presencial no siempre es adaptan a la modalidad virtual, es por eso que caen en el error de solo mandar tareas y no enseñar absolutamente nada, aun así, ellos se esfuerzan por tratar de adaptarse a este cambio.  Esta situación es fuertemente criticada en redes sociales, pero ¿Te preguntaste por qué lo hacen? Es una pregunta que deja pensando.

Después de haber escrito lo anterior, queremos llegar a mostrarte que no debemos criticar con frases como: “el estudiante solo se dedica a tener todo fácil y por eso no pone atención a las clases virtuales”, o que “los profesores solo dan tareas y no pasamos clases virtuales entonces es un mal profesor”, o que “los padres no están poniendo de su parte en estas clases porque no están con sus niños ayudándolos entonces son padres desobligados con sus hijos”.

!Basta de atacarnos entre nosotros!  cada uno está pasando por una situación diferente pero difícil, sí, quizá unos peor o mejor que otros, pero al final de cuentas todos vamos por una dirección.

Que las clases virtuales no sean un desperdicio sino todo el contario que nos podamos acomodar, adaptar para aprovechar y sobre todo aprender en esta nueva modalidad como solíamos hacer en la presencial.

Seamos conscientes de las dificultades de cada persona, cada individuo requiere distinto tiempo, pero sobre todo, seamos capaces de mirar la realidad y buscar soluciones conjuntas. Colaboremos con los profesores para que puedan lidiar de mejor manera con la tecnología. Entendamos a los padres de familia porque ellos están haciendo todo lo posible para sacar a sus hijos adelante.

La empatía en esta situación cuando lo único que nos queda son las clases virtuales es esencial para salir adelante en esta nueva modalidad de educación.
El éxito de este proceso, depende de valorar los esfuerzos personales de cada integrante, estudiantes, docentes, padres de familia para el bien de todos.

¿Estás dispuesto a dar tu granito de arena?

Estudiantes de la materia de Psicologia Educativa II – UAJMS

Estudiantes:

Contreras Lamas Dailet Mariel

Cruz Ancasi Luz Alejandra

Maigua Aldana Gabriela Lorena